Argentina endurece controles a la importación
En un nuevo intento de corregir su reducido superávit comercial, Argentina está exigiendo a las empresas a partir del 1º de febrero pedir permiso antes que puedan importar.
La administración de mano dura de comercio exterior del gobierno – en la que a productos de BMW a libros y muñecas Barbie algunas veces se les negó la entrada – hizo que el fabricante de automóviles Fiat detenga la producción en su planta de Córdoba, el centro de Argentina, el martes y el miércoles debido a una falta de piezas importadas. El problema de la escasez, causada por un régimen de nuevos permisos, ha sido resuelto. La empresa italiana dijo que reanudaría la producción diaria de 700 vehículos, muchos destinados a los mercados de exportación, desde el jueves.
El nuevo permiso de importación fue anunciado no por la recién creada Secretaría de Comercio Exterior, sino en una resolución de la agencia tributaria, la AFIP, que desde octubre ha sido obligada a autorizar la compra de dólares, un movimiento ampliamente visto como un intento de contener el vuelo en estampida de capitales el año pasado.
“Es muy claro para nosotros que el gobierno está aplicando una política de administración de comercio exterior para tratar de mantener un superávit comercial y para estimular la sustitución de importaciones con producción nacional”, dijo Diego Pérez Santisteban, presidente de la Cámara Argentina de Importadores. “Tener que mantener un superávit comercial requiere un control más estricto de la política de importación.”
Las importaciones de Argentina se elevaron 33 por ciento en los primeros 11 meses del año pasado en comparación con el mismo período de 2010, según los primeros datos oficiales, mientras que la balanza comercial global se hundió un 13 por ciento a US$ 10bn. Pérez Santisteban dijo que la nueva normativa es “ambigua y un poco confusa” y no sólo se aplica a los bienes de consumo.
Cristina Fernández, la presidenta populista que obtuvo una victoria arrolladora en su reelección en octubre y ahora está tratando de controlar el gasto despilfarrador del Estado y la alta inflación a través de recortes en los subsidios y el “ajuste fino” de la demanda al modelo económico de Argentina, ha dicho que le gustaría “que ni sólo clavo” sea importado a Argentina.
Ella está presionando para impulsar la producción en un país que es uno de los mayores exportadores de productos básicos de alimentos del mundo. Las nuevas reglas hacen más probable que los productos como la pasta italiana importada pueda tener dificultades para entrar, ya que el producto es fabricado en Argentina Bajo el nuevo régimen, los aspirantes a importadores deberán presentar una declaración jurada ante la agencia tributaria, que será estudiada por las autoridades competentes, y luego esperar la aprobación o rechazo, informó la resolución de la AFIP. No estaba claro cuánto tiempo podría durar el proceso de aprobación.
Administrar la política comercial de Argentina ya ha llevado a que se requiera a importadores de automóviles exportar soja o vino por un valor equivalente, bajo las órdenes de algunos sectores para que coincidan con las importaciones dólar a dólar a las exportaciones.
Las exportaciones agrícolas de Argentina, y en consecuencia el volumen de dólares que ingresan al país, se encuentran amenazadas por una grave sequía que ha destruido parte de la producción. Los expertos agrícolas dicen que los cultivos de maíz y la soja podrían ser afectados si las lluvias que han comenzado en los últimos días en áreas clave persisten durante algún tiempo.
Pérez Santisteban dijo: “Si la situación internacional es complicada y caen las exportaciones argentinas, el gobierno necesita su superávit comercial y, probablemente, los productos que se puedan producir aquí serán más difíciles de importar”.
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