El dia que el pib se detuvo

La quedó estancada con el consumo de las familias y servicios en caída
La economía brasileña se detuvo en el tercer trimestre de este año. De julio a septiembre, la variación del Producto interior bruto (, conjunto de bienes y servicios producidos en el país) fue cero, ante los tres meses inmediatamente anteriores – el peor resultado desde el primer trimestre de 2009 (-1,7%). La detención brusca vino como consecuencia de las medidas para contener el crédito implementadas a fines de 2010 y de la política de intereses altos para enfriar la economía y combatir la inflación – que venía con proyecciones por encima del techo de la meta (del 6,5%). Esos factores, sumados al agravamiento de la crisis global, enfriaron la economía brasileña y analistas ya están reduciendo las estimativas para el en 2011, quedando debajo del 3%. Cayeron las inversiones, los gastos del gobierno y hasta el consumo de las familias – hasta ahora el principal motor de la actividad. Con eso, el resultado acumulado el año es del 3,2% y aún se mantuvo en alza cuando se compara con el tercer trimestre de 2010: 2,1%. El brasileño sumó R$ 1,047 trillón en el período. En el inicio de diciembre, el gobierno soltó un paquete de medidas para volver a calentar la actividad.
“La economía entera se desaceleró con las medidas del gobierno e intereses altos. El PIB sólo no quedó negativo por el crecimiento neto de las ”, dijo Rebeca Palis, gerente de Coordinación de Cuentas Nacionales del IBGE, refiriéndose a las que subieron 1,8% mientras las importaciones cayeron 0,4%.
La cuenta de la crisis puede no haber llegado a las exportaciones – pero alcanzó a las inversiones. Según Armando Castelar, economista de FGV, el escenario internacional empeoró las expectativas del empresariado, lo que afectó la disposición de invertir. Además de eso, afirmó, la crisis ya afecta líneas de crédito en el exterior, encareciendo la financiación para las empresas. La tasa de inversión salió de 20,5% para 20% del PIB.
Según Rebeca, hubo un cambio en el comportamiento de la economía, que venía siendo sostenida por los servicios y consumo:
“Comercio y transportes (en el sector de servicios) fueron influenciados por la caída en la industria de transformación y crecieron debajo de la media. Por la parte de la demanda, las inversiones y consumo estaban creciendo, ahora caen”.

Sin exportaciones, el PIB sería negativo
Por la óptica de la demanda, el consumo de las familias reculó 0,1% ante el segundo trimestre, en un movimiento que no acontecía desde el cuarto trimestre de 2008 (-1,9%) – cuando la crisis financiera global llegó con fuerza a . Pero, esos gastos aún están 2,8% por encima de lo que se vio en igual período de 2010, registrando el 32º crecimiento trimestral consecutivo. Además del crédito más limitado, las familias tuvieron sus salarios corroídos por la inflación más alta y menor crecimiento del empleo en los últimos meses. La masa salarial se elevó 2,6% en el tercer trimestre, desacelerándose frente a los 6,5% de abril a junio.
“La economía rodaría a 7% si no fuera por las medidas del gobierno y eso generaría presiones inflacionarias aún más fuertes. La crisis dio el tono de incertidumbre”, dijo Carlos Thadeu de Freitas, economista de la Confederación Nacional del Comercio (CNC).
La retracción del consumo observada por el IBGE se nota en el presupuesto de Mariana Vazquez. La profesional de RH ya no consume como antes, y su palabra de orden es economizar para tener la casa propia:
“Ropas, celular, accesorios, nada más. Corté los gastos. Sólo compro aún lo esencial”, dijo.
Con el reculo de los gastos del gobierno (-0,7%) y de la inversión (-0,2%), la demanda doméstica contribuyó negativamente con 0,23% al PIB, el peor resultado desde los -0,8% del primer trimestre de 2009. Ya el sector externo contribuyó con 0,25% para el PIB, con las exportaciones superando las importaciones de julio a septiembre. O sea, si no fuera por las exportaciones más fuertes, el PIB habría caído 0,2%.
La agricultura, por la óptica de la producción, fue la única actividad que avanzó, del 3,2% en relación al segundo trimestre. Ya la industria reculó 0,9% y acabó afectando el resultado de los servicios, que reculó 0,3%.
A pesar del resultado dentro de las expectativas, las consultoras están revisando para abajo las proyecciones, delante del débil desempleo de la demanda doméstica. Para cerrar el año creciendo los 3,8% hasta entonces ambicionados por el gobierno, el país tendría que crecer 4% en el último trimestre frente al anterior, calcula Luis Otavio Leal, economista del banco ABC Brasil. Él evalúa que el tercer trimestre fue el fondo del pozo.
En 2012, las proyecciones son que la economía crecerá en torno a 3,5%, con más fuerza en el segundo semestre. Es en esa época que el paquete de estímulos y las reducciones de la Selic iniciadas en agosto de 2011 surtirán un efecto mayor.
Eduardo Velho, de Prosper Correctora, dice que el resultado da más aliento a mayores reducciones de la tasa Selic:
“El PIB puede repercutir en las apuestas de mayor flexibilización monetaria en 2012, con una tasa del 9% al año”.
El IBGE divulgó una serie de revisiones, como siempre ocurre con los datos del tercer trimestre. El PIB del segundo trimestre creció 0,7% y no 0,8% en relación al trimestre al

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