La fuerza de la mano invisible del Federal Reserve
La crisis en la zona del euro está peor. No hay duda en cuanto a eso tanto por la simple percepción de quien acompaña las noticias del mercado, como por los “termómetros oficiales” como Credit Default Swaps (CDS, el seguro contra impagos) y tasas de títulos italianos, españoles y franceses.
Sin embargo, aún con el día negativo de ayer en los mercados, tenemos las bolsas americanas, algunos índices europeos y el precio del petróleo lejos de mínimas registradas cuando la crisis de las deudas soberanas europeas estaba en una fase menos aguda.
Algo no coincide. Quién ve un torrente de noticias hablando de recesión en Europa y suba en el costo de financiación de Italia, España y Francia (para algunos el próximo país a caer en desgracia), no puede “comprar” petróleo del tipo WTI a US$ 100 como algo “natural”, o reflejo de datos mejores en los EUA, mucho menos la reversión de un oleoducto en alguna parte del territorio americano.
Desvelar esos “misterios” del mercado no es cosa fácil, pero la mejor pista para intentar explicar esa discrepancia es apostar a la fuerza de la mano invisible del Federal Reserve (Fed), banco central americano.
El raciocinio aquí es simple: Cuanto peor la situación externa mayor la probabilidad de que el Fed haga una nueva inyección de liquidez o cosa parecida, llamándolo “Quantitative Easing 3″.
La base de esa teoría también es simple. Si la crisis en Europa se vuelve un evento sistémico, abarcando al sector financiero, el problema deja de ser del Banco Central Europeo (BCE) o de Alemania y se vuelve un problema de todo el mundo.
“Con la crisis sistémica, el QE3 gana fuerza. Y es bueno recordar que crisis sistémica no tiene fronteras”, dice un estratega.
Aún en la visión de ese especialista, la señal reciente del Fed, sea vía comunicación oficial o discursos de sus miembros, mantiene esa expectativa de actuación. Y la autoridad monetaria americana tendrá que seguir mostrando a todos que será el “prestador de última instancia” con amplitud mundial si eso es realmente necesario.
Como no existe almuerzo gratis, el costo de mantenimiento de ese frágil equilibrio o pobre sustentación de los mercados puede ser inflación de manos atadas con el bajo crecimiento. El precio del petróleo ya da esa pista. Todas las veces que el Fed conecta la impresora y libera algunos billones de dólares más por el mundo, las commodities suben, conforme a los inversores que buscan “protección” a la pérdida de valor de la moneda americana.
Ya el bajo crecimiento está garantizado por la propia crisis y sus remedios ortodoxos; cuadro que puede ser agravado por el alza del petróleo y otros costos, que consumen renta disponible de los consumidores.
De vuelta al pregón del jueves, la agencia de clasificación de riesgo Standard & Poor’s elevó la nota de crédito en moneda extranjera de Brasil en un escalón. Somos orgullosos titulares de una nota “BBB”. Hasta entonces Portugal, que está bajo las alas del Fondo Monetario Internacional (FMI), tenía la misma nota que Brasil, un “BBB-”. Estamos mejores que los portugueses, pero lejos de Italia. Sí, el país tiene clasificación “A”. hay algo errado con esa escala.
El efecto práctico de ese reconocimiento al esfuerzo brasileño fue cero en los mercados locales. La Bolsa de Valores de São Paulo (Bovespa) caía más del 2,5% y así quedó hasta el cierre, con una caída del 2,68%. En el cambio, el cambio de rating quitó ímpetu de suba de la moneda americana, pero el dólar comercial aún cerró con firme valorización del 0,73%, a R$ 1,780 en la venta, mayor cotización en cerca de un mes. En la semana, la divisa gana 2,06%.
En el mercado futuro, el contrato para diciembre subía 0,47%, a R$ 1,786, antes del ajuste final de posiciones en la Bolsa de Mercancías y Futuros (BM&F). Por el análisis gráfico, superados los R$ 1,798, los próximos objetivos quedan a R$ 1,81 y R$ 1,814.
Concluyendo con los intereses futuros, nada de nuevo. La mentalidad dominante es Selic para abajo. Y no se encuentra gente con disposición y capital dispuesto a apostar en contra.
El contrato de Depósito Interfinanciero (DI) con vencimiento para enero de 2013 hizo una nueva mínima a 9,92%, reforzando el presupuesto de cuatro cortes de medio punto en el interés básico, que iría a 9,5% en abril de 2012.
Valor Económico – Brasil
Autor: Eduardo Campos

![Validate my RSS feed [Valid RSS]](http://publicaronline.net/wp-content/uploads/valid-rss-rogers.png)