¿Buenos Aires barata? Se quedó atrás
Inflación argentina del 25% al año y desaceleración de la economía brasileña disminuyen el poder de compra de turistas
La elevación de los precios en outlets y restaurantes comienza a asustar; las gangas escasean para los visitantes
BUENOS AIRES – La Buenos Aires barata y muy atractiva para los bolsillos brasileños no existe más. Las señales de desaceleración en la economía brasileña y el galopante índice de inflación en Argentina han afectado el consumo de los turistas brasileños en la capital más europea de América Latina. Según el índice oficial, la inflación es del 10%, mientras según estimativas de consultorías privadas llega a 25%. De los outlets de la avenida Córdoba a los restaurantes y cafés tradicionales, el alza de los precios ya comienza a asustar. “Algunas cosas aún compensan, pero no todo es una ganga”, dijo el constructor paulista José Zuanazi Hijo, 52, que la semana pasada paseaba por los outlets por primera vez.
En la región se concentran varias tiendas y boutiques de marcas de renombre y es punto casi obligatorio para todo brasileño que visita la ciudad. Se hizo común entre los argentinos identificar a un brasileño por el número de bolsas que carga. “Las ventas cayeron, y cayeron repentinamente”, dice Orlando Pérez, gerente de una tienda de Timberland en la región. Según él, de enero a julio los brasileños respondían por 70% de las ventas. En agosto el índice cayó a 50%.
Con el descontrol inflacionario, los precios se dispararon. Y no sólo de los alimentos. Lacoste, una de las tiendas más visitadas por brasileños, expone los valores de los productos en dólares -el cambio está siendo controlado por el gobierno argentino- y en pesos. “Está caro, sí. Vine en 2009 a comprar ropa y llené la maleta. Esta vez estoy pensando más cuando veo los precios”, dice Maria Sousa, 44, en Galerías Pacífico, otro punto de los brasileños.
ALERTA
Para el economista Dante Sica, de la consultoría Abeceb, aún es pronto para hablar de “freno en el consumo”, pero él concuerda que hay un alerta muy grande. “La inflación alcanza a sectores como vestuario y alimentación, afectando, claro, al turismo”, dice. A pesar del escenario, números del gobierno argentino muestran que los brasileños aún son mayoría entre los turistas extranjeros, superando, juntos, la suma de europeos y americanos.
Detalle: el brasileño, a pesar de permanecer menos tiempo en el país, gasta por día una media de US$ 208, muy superior a los US$ 61 de los europeos y a los US$ 71 de los americanos; estos se quedan, en promedio, más de 20 días en el país. Maria José, 61, turista de Alagoas, hacía compras la semana pasada en Patio Bullrich, uno de los más caros y glamorosos centros comerciales de Buenos Aires, en el barrio de Recoleta. “No es más caro que el centro comercial Iguatemi de São Paulo, por ejemplo. Y existe la ventaja de que las cosas de aquí duran más, cosas de lana y cuero, principalmente”, afirma.
La Cámara Argentina de Comercio dice que aún no tiene números sobre el consumo. Pero la situación parece no frenar el turismo de los brasileños. Muchos encuentran nuevas formas de intentar aprovechar la ciudad. Es cada vez más común ver a brasileños en los supermercados locales, principalmente en aquellos próximos a la regiones que concentran más hoteles. Allí, compran comida para comer en el cuarto, evitando restaurantes.
Folha de Sao Paulo – Brasil
Autor: LUCAS FERRAZ y SYLVIA COLOMBO -

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