Argentina Venezuela hoy en la India
CALCUTA.- Para algunos, lo que sucedió en la última Copa América y provocó el despido de Sergio Batista como técnico del seleccionado se puede encuadrar en el marco de lo inesperado. Unos días después, Alejandro Sabella, a los 56 años, recibió la confirmación de que era el elegido para conducir al equipo argentino hacia la Copa del Mundo Brasil 2014. Su deseo es que dicha competencia se convierta en la segunda cita mundialista del DT, pues en Francia 98 integró el cuerpo técnico de Daniel Passarella. Un nuevo ciclo comienza. Con la intención de reverdecer los laureles que se marchitaron hace tiempo.
Tras 15 años como ayudante de campo, el hombre que tiene como ejemplo a Manuel Belgrano y que repite hasta el cansancio las palabras “humildad” y “sentido de pertenencia”, tomó vuelo cuando llegó como DT en Estudiantes y en sólo cuatro meses ganó la Copa Libertadores 2009. Estuvo cerca del Olimpo en la recordada final perdida con Barcelona en el Mundial de Clubes de Abu Dhabi. La despedida del Pincha fue a principios de este año, tras la conquista del Apertura 2010. Quienes lo conocen en la intimidad dan cuenta de que Sabella pregona con el ejemplo. Es hiperactivo y prepara el mejor entrenamiento posible. Las variantes tácticas lo obsesionan y busca mucho el consenso en el diálogo con sus dirigidos. “Quiero un equipo que sea sólido en defensa, que tenga un medio campo consistente y que sea agresivo en ataque”, explicó en su presentación. Pretensiones que anhela este seleccionado que hoy abrirá un nuevo capítulo de su historia, ante Venezuela, a las 10.30 de Argentina, en una ciudad convulsionada con la presencia de Lionel Messi, que en la tierra de los dioses será ungido como capitán. Uno de los puntos salientes de esta nueva etapa…
El gran capitán. La cinta tiene el significado de aportar un granito positivo en el objetivo de sumar motivaciones en Messi. Algunos, apresuradamente, afirman que no tiene condiciones de líder. Pero es un jugador de calle, autoexigente y transparente, transmisor de códigos que se traen desde el potrero.
La decisión fue tomada hace unos días por Sabella, quien primero habló por teléfono con Javier Mascherano, principal impulsor para traspasar el legado a Leo, su compañero y amigo. A la Pulga se lo vio distendido, dispuesto como siempre a complacer los pedidos de autógrafos; como ayer, cuando correspondió todos los que pudo durante las dos horas que duró la rueda de mate que compartió con el utilero Mario Destefano y el masajista Marcelo D’Andrea, a un costado de la pileta del hotel. Su gen competitivo está intacto y sabe que llegó la hora de asumir otros roles que van más allá de imponer su jerarquía.
La única vez que le dieron la responsabilidad fue cuando Diego Maradona le entregó la capitanía en el 2-0 con Grecia, en Sudáfrica 2010.
Confirmaciones y sorpresas. Más allá del costado comercial que acarrea todo amistoso internacional, esta clase de encuentros propone una evaluación de procedimientos y escenarios para poder encontrar lo antes posible el rumbo. Es lógico que el flamante ciclo atraviese un momento de búsqueda, con algunos que estaban, con otros que volvieron y con las caras nuevas.
Con respecto del equipo que comenzó el último partido de la era Batista, cuando el seleccionado quedó eliminado con Uruguay, por los cuartos de final de la Copa América, se repiten los nombres de Sergio Romero, Pablo Zabaleta, Mascherano, Messi, Gonzalo Higuaín y Angel Di María. Entre las novedades están el regreso de Martín Demichelis como primer marcador central, el acompañamiento de Nicolás Otamendi en la zaga y los ingresos en el medio campo de Luis González y Ricardo Álvarez, titular en su primera convocatoria. Nombres que intentarán jugar “corto y equilibradamente” en un esquema 4-3-3, cuyos hombres de punta serán Messi (de derecha hacia al centro), Higuaín y Di María (puntero izquierdo).
El desafío. Ningún proyecto se sostiene simplemente por descansar en las condiciones de sus futbolistas o agruparlos como un montón de buenas individualidades; se necesita superarse y emerger como una selección más consolidada, más estimulante, en resultados y en el juego. Sobre la base de estas cuestiones pendientes es que deberían ir apareciendo las repuestas a los viejos interrogantes, los que venían de antes y las que no desaparecerán mágicamente en este país que hace de los múltiples dioses un culto de vida.
Por lo vivido en forma reciente no será un partido más. Será, en definitiva, el punto de partida de una historia con desenlace abierto. Que jugadores y técnico tendrán que escribir con sus obligaciones a cuestas.
AQUEL TROFEO EN 1984
Los antecedentes argentinos en la India
CALCUTA (De un enviado especial).- El repaso por el archivo encuentra una visita del seleccionado argentino a la India: fue en 1984, con la dirección técnica de Carlos Bilardo. Por aquella época, también en Calcuta, se jugó la Copa Nehrú, que quedó en manos del seleccionado celeste y blanco, con tres victorias, un empate y una derrota. El detalle fue el siguiente: venció a Rumania (1-0, con gol de Jorge Burruchaga), a la India (1-0, Ricardo Gareca) y a Hungría (3-0, Racz, en contra, Gareca y Carlos Arregui); empató con Polonia (1-1, José Daniel Ponce), y perdió con China (0-1).
SIEMPRE LE GANÓ
La Argentina y Venezuela se enfrentaron en 17 ocasiones y en todas ganó el seleccionado celeste y blanco, que convirtió 70 goles y que apenas recibió nueve.

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