Coches del Mercosur necesitan sólo 2% de piezas locales

La regla establece que el 60% de la producción sea regional, pero en la práctica el índice es bastante menor, pues se puede descontar hasta gasto con publicidad

Para circular en el y en los países vecinos con los cuales mantiene acuerdos comerciales, un automóvil puede tener menos del 2% de piezas fabricadas en la región. Aunque la regla establezca 60% de contenido regional, la cuenta incluye gastos con publicidad, mano de obra, montaje, mantenimiento y hasta viajes pagados a periodistas para eventos organizados por las empresas, como lanzamientos de productos.

Restando los 60% de todos los costos pasibles de inclusión en el llamado índice de nacionalización, es posible obtener con los órganos competentes la declaración de origen de un vehículo que contenga a lo sumo 1,4% de componentes fabricados en la región. El cálculo incluye los gastos de las automotrices y de los proveedores de piezas, que siguen las mismas reglas. Los 40% restantes de las piezas pueden ser importados libremente.

“Está claro que es una cuenta extrema, pero, si las empresas que están instalándose en el País ahora quieren adoptar esos criterios, podrán trabajar con esos porcentuales”, dice el presidente del Sindicato Nacional de la Industria de Componentes para Vehículos (Sindipeças), Paulo Butori.

El esquema no burla las reglas actuales del mercado. Para Butori, el problema está en la fórmula adoptada por los gobiernos del bloque, que establecen el cálculo del contenido local en el precio de venta del automóvil, y no en el precio de costo, conforme a la regla adoptada por los países del Nafta (Tratado de Libre Comercio de América del Norte).

Las automotrices ya instaladas en el País trabajan con volúmenes mayores de componentes locales, principalmente para modelos más antiguos. El vicepresidente de compras para América del Sur de Volkswagen, Alexander Seitz, dice que la media de nacionalización de los coches de la marca es del 75% a 77%; hasta el año pasado, estaba en 80%.

La preocupación mayor es con nuevos modelos que serán lanzados de aquí en adelante, los llamados “coches mundiales”, que deben tener más contenido importado, principalmente de países asiáticos. El real fuerte compensa la importación, aunque en algunos casos sea necesario pagar impuesto lleno, sin descuentos.

Para importaciones de países de afuera del Mercosur, la alícuota para traer auto-piezas es del 16%. Para coches listos, es del 35%.

Brasil Mayor. Según indagó O Estado, una de las propuestas que está siendo evaluada por el gobierno en las discusiones del Plan Brasil Mayor, de política industrial, es ampliar el contenido local de los automóviles al 70% y permitir la importación de los 30% restantes. Con eso, manteniendo la cuenta extrema hecha por Sindipeças, el índice del 1,4% subiría a aproximadamente 5%.

Sindipeças no confirma esa propuesta, pero informa que sugirió al gobierno la revisión en la clasificación de la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM), que identifica el número de piezas importadas y su origen. “Hoy, si desmontáramos un coche, no es imposible identificar el origen de cada pieza”, dice Butori.

Un coche hecho en , por ejemplo, puede tener incontables piezas chinas. El motor comprado de un fabricante brasileño también puede contener incontables componentes de origen asiático, pero, en las cuentas de la automotriz, es considerado nacional.

El Plan Brasil Mayor prevé la reducción de Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) para automotrices que inviertan en proyectos de innovación y aumento del uso de piezas brasileñas.

O Estado de S. Paulo – Brasil

Autor: Cleide Silva – 21/08/2011

Related Posts with Thumbnails
Be Sociable, Share!
Tags: ,

Notas Relacionadas