Cristina viaja al Vaticano a entrevistarse con Benedicto XVI
Cristina viaja al Vaticano a entrevistarse con Benedicto XVI
ROMA.- Ya todo está listo para la llegada a esta capital, mañana, de Cristina Kirchner, que el sábado tendrá su primera reunión con el Papa como presidenta de los argentinos. La última vez que estuvo en el Vaticano fue el 19 de abril de 2005, cuando viajó, pero como primera dama, para la asunción de Benedicto XVI como sucesor de Juan Pablo II.
La audiencia pontificia de la Presidenta será en el marco de la conmemoración del 25 aniversario de la firma del Tratado de Paz y Amistad entre la Argentina y Chile, a la que también asistirá la primera mandataria chilena, Michelle Bachelet.
La firma del Tratado, que tuvo lugar el 29 de noviembre de 1984 en la Sala Regia del Palacio Apostólico, en el Vaticano, fue el resultado de la valiente mediación emprendida por Juan Pablo II pocos meses después de ser elegido como pontífice, con el objetivo de evitar, a fines de 1978, una guerra fratricida por el conflicto del Beagle.
La Presidenta encontrará un clima cordial en el Vaticano. Desde que el embajador argentino ante la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero, presentó en diciembre último cartas credenciales ante el Papa, en efecto, la relaciones entre la Argentina y el Vaticano se han distendido.
La llegada a Roma del nuevo representante diplomático, de hecho, le puso punto final al desgastante conflicto que se había desatado por la fallida designación del ex ministro de Justicia Alberto Iribarne, que nunca recibió el plácet del Vaticano por su condición de divorciado vuelto a casar.
Cafiero, por otra parte, llegó a Roma después de que se solucionara positivamente otro problema que corría el riesgo de tornarse explosivo, que era la creación de una diócesis en Tierra del Fuego que excluía de su jurisdicción a las islas Malvinas. Un proyecto que finalmente la Santa Sede decidió frenar.
Lo único que sigue pendiente ahora es el antiguo problema del obispado castrense, un conflicto que estalló en 2005 y que se encuentra actualmente bajo negociación. Mientras que el Vaticano quiere proteger esta institución, en virtud de la reforma militar que hubo en el país, la Argentina quiere eliminar esta figura, que “es producto de un anacronismo y de un rol de las Fuerzas Armadas que ya ha sido superado por el proceso histórico”, según explicó Cafiero a lanacion.com .
Desde la renuncia debido a cuestiones de edad de monseñor Antonio Baseotto, en mayo de 2007, ya no hay obispo castrense en la Argentina, como desearía la Santa Sede, sino que hay un vicario general, monseñor Pedro Candia.
Molesto por el caso Baseotto (que utilizó una cita bíblica para criticar al ex ministro de Salud Ginés González García), en un primer momento el Gobierno argentino no ocultó su intención de denunciar unilateralmente el acuerdo con la Santa Sede que rige respecto de este tema.
Ahora, que ha pasado mucha agua bajo el puente, en cambio, su idea es establecer una mesa de diálogo sobre el tema junto al Vaticano, para llegar consensuadamente a una modificación de la estructura castrense.
“Esto implica construir una mesa de diálogo entre ambas partes con la intención de encuadrar la reforma militar, sosteniendo la libertad religiosa y la asistencia espiritual”, dijo Cafiero, que contó que hay negociaciones en curso desde que él asumió en el cargo. “Existe diálogo, negociaciones, hemos aportado mucha documentación, pero aún no hay una mesa”, agregó, al manifestarse convencido de que la visita de la Presidenta seguramente podrá darle un nuevo impulso a éste y a otros temas de la agenda bilateral.
FUENTE LA NACION
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