Pechito López y la Formula 1: entre la ilusión y los despropósitos
Pechito López y la Formula 1: entre la ilusión y los despropósitos
Tal vez, el culpable sea ese insidioso y delgado hilo que divide al paroxismo de la incertidumbre. Mitad triunfalismo, mitad descreimiento. De un lado, la desazón permanente y del otro, el exitismo absoluto. Unos y otros invaden cada tanto las sensaciones deportivas argentinas. Ayer fue uno de esos días. Hubo quienes se subieron al caballo de las resoluciones rápidas y victoriosas y afirmaron que José María Pechito López correrá en la Fórmual 1 en 2010. Así, sin más vueltas. Todo un hecho, caso cerrado y a otra cosa. Otros, recordaron similares momentos de gloria etérea que acabaron en la nada, como el “inminente” Gran Premio de la República Argentina que se iba a hacer en Mar del Plata, “para celebrar el Bicentenario”. Tan fácil avanzamos y tan fácil nos desmentimos a nosotros mismos. Como cuando Norberto Fontana era piloto de Tyrrell, como cuando contábamos las horas que faltaban para el GP callejero de Palermo, como cuando Puerto Madero iba a convertirse en el escenario de moda de la F.1…
Ayer se anunció la llegada de López a la Fórmula 1. Ojalá sea así. Pero lo curioso es que ese arribo sólo lo anunciaron algunos medios locales. Para el resto del mundo, curiosamente, el team USF1 aún no tiene nada decidido y no sólo eso: su jefe, Ken Anderson, lanzó dos frases tajantes. La primera: “Nos convendría trabajar con pilotos con experiencia en la Fórmula 1″. La segunda: “Tenemos una lista de doce posibles candidatos”.
Ante tamañas aseveraciones, apoyadas en un pasado poco amigable con los proyectos volátiles de nuestra nación, sería de gente inteligente guardar cautela. No porque USF1 no quiera a López. Al contrario: uno de los socios fundadores, el prestigioso periodista Peter Windsor, ya declaró que está muy bien visto por el team.
Vale recordar (la memoria es un ítem invalorable) que cuando el equipo estaba en formación, se buscó un golpe mediático en los EE.UU. y se habló de la llegada de la superpromocionada Danica Patrick y de Scott Speed, ambos hijos dilectos de la tierra del Tío Sam. Después, en un incesante desfile de versiones, empezaron a brillar otras estrellas: Pedro de la Rosa y Jacques Villeneuve parecieron tener la prioridad; no faltó quien mencionara a más ex F.1: Alex Wurz y Christian Klien. Las más recientes promesas yankees también esperan su día de gracia: son Graham Rahal, hijo del legendario Bobby, y Jonathan Summerton. Demasiados apellidos dando vueltas. De este lado del mundo votamos por Pechito López. Eso sí: seamos cautos y tratemos de gambetear, al menos hasta un anuncio oficial, las intolerables voces del éxito rápido. FUENTE CANCHALLENA.COM

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